Recordando el taller de Constelaciones de 25 de Noviembre

En el centro de la sala una vela queda encendida alumbrando el cúmulo de emociones que hoy hemos vivido.

Por la mañana iban llegando los participantes, completos desconocidos. Mostraban timidez y cierto miedo de desnudar el alma y exponer sus miedos, sus bloqueos, sus ansias y anhelos.

Poco a poco y tras la explicación de cómo funciona la terapia de las Constelaciones o de Posicionamiento correcto, empieza la relajación.  Respiración en cuadro, el ritmo va bajando y nos vamos serenando.

El primero empieza a constelar, el resto escucha atento la explicación del porqué está allí, el grupo se va creando y la energía creciendo.

Buscamos la forma de dar sentido a esas relaciones fallidas, rotas, bloqueadas, desubicadas que nos nos permiten solucionar aspectos de nuestra vida o comprender situaciones que se repiten: pareja, familia, amigos, economía, salud.

Salen los representantes, ahora un padre, luego una madre, un hijo, una abuela perdida, otro abuelo muerto en el exilio o en la guerra.  Rencillas, miedos reproches, ansiedad oculta tras el rechazo  que uno siente sin saber porqué.

¿De donde viene el sentimiento de fracaso? ¿de donde el miedo a mi seguridad económica?.

Escenas de tensión, suena el tambor al mismo golpe que la ira representada en un papel que se rompe, que se lanza a la papelera del olvido o a la cara de quien tienes enfrente.

Para el tambor, baja la tensión y entra en la sala la comprensión a través del corazón de los participantes.  Comprendes el motivo que te trajo, comprendes a tu padre, a tu madre, a tu abuelo.  Pides perdón, te lo piden, entiendes, te reposicionas en tu lugar, te ubicas en tu espacio y te das permiso para continuar.

El puzle va encajando, y el perdón es acompañado por el sonido de la ocarina que ancla en la memoria del que constela el recuerdo.  Ya he perdonado, ya me han perdonado.

Y así los dolores van saliendo, los físicos y los del alma….los del corazón.  De la razón a la emoción, de la emoción a la vida.

El totem del grupo se ha formado y consteladores y representantes se van abrazando.   Ángela guía magistralmente y nos sentimos acompañados en este viaje a nuestras raíces, a nuestra conciencia.

Repasamos, un descanso y el siguiente sale al medio de la sala.

Al final del día nos mostramos relajados.¿ Cual es el resumen en una palabra?: “Contenta”, “satisfecha”, “con conciencia”,” liberado”, “libre”, “con comprensión” (cada uno dice la suya)…

Tantas emociones, tantos sentimientos reubicándose.  Gracias