María, la de Magdala

He ido a ver la película María Magdalena que estos días se puede ver en las grandes pantallas y no he salido decepcionada aunque podía esperar algo más.  En la historia de nuestra era si hay un personaje que ha sido maltratado desde el patriarcado y en concreto desde la Iglesia ha sido María de Magdala.  Hemos crecido con la idea impuesta de que María era una prostituta a la que Jesús perdona y ella decide seguirle.  Aparece y desaparece en la historia muy lejos de ser un protagonista principal, un testigo directo.

Sin embargo es a ella a quien Jesús se le presenta primero tras su resurrección y ello daba a entender algo que muchos presentían pero que se insistía en tapar.  Después se desvanece y nada más se sabe de ella haciendo que sea la leyenda y las especulaciones quien nos arrojen datos difíciles de contrastar.  Da Vinci en su cuadro de la última cena dejaba entrever que El Amado Juan podría no ser Juan sino Magdalena, y la posición de ambos formaba si nos fijamos una especie de M de Matrimonio Sagrado.  Los colores de sus ropas están a la inversa representando el Yin y el Yang, lo masculino y lo femenino.  Es la Unión Sagrada de la que hablan los Gnósticos, la Copa o Cáliz en alusión al receptáculo donde se vierte lo que debe llenar el vacío existencial para dar paso a la existencia, a la creación.

En Rennes le Chateau un cura, Saunier se llamaba, algo descubrió en la vieja Iglesia a la que fue destinado.  Algo bajo el altar, unos documentos que hicieron que pasara de ser un cura de pueblo que vivía de la caridad de sus fieles a codearse con las más altas esferas de la Francia de Languedoc.  A la entrada a la Iglesia podemos leer :  este lugar es terrible (en latín) y un demonio (ahora descabezado por una mujer en una especie de rito hará dos años) nos recibe.    Consagró la Torre de su vivienda a Magdalena, La Torre Magdala que se erige por aquellos lugares en los que los templarios y cátaros se replegaron y donde tuvieron su último bastión.

Al igual que Saunier, los Templarios pasaron de ser amigos de la Iglesia a ser declarados enemigos y perseguidos.  Ambos con algo en común aunque lejos del conocimiento Saunier con toda seguridad perseguía el poder y la riqueza.

Magdalena se desplazó tras la muerte de Jesús hacia la Occitania Francesa?  ésa es la pregunta que muchos se plantean y dudan si fue enterrada cerca de Rennes le chateau o allí mismo, en el cementerio de aquella pequeña iglesia.   Otros dicen que yace la Marquesa de Blancafort descendiente del Maestre Templario Bertrand de Blencafort, quien en su lecho de muerte confiesa a Saunier que María Magdalena llegó a esas tierras embarazada del hijo de Jesús, lo que daría lugar a los Merovingios, descendientes directos de Jesucristo.   Así, Pousin pintó un cuadro “Los pastores de la arcadia” que rodean una tumba mientras uno de ellos señala una frase que dice:  Et in Arcadia Ego.   Sería Magdalena la que yace allí?  dónde sus Descendientes?  Sería el Santo Grial tan buscado quizás la alegoría de Sangre real en referencia a la descendencia de Jesús?  Era Magdalena en realidad descendiente del Rey Benjamin y no de nacimiento pobre.

Si tuvo que esperar al siglo VII para ser reconocida no como prostituta y al 2016 para pasar a ser la Apostol de los Apóstoles, la película da un paso más para intentar relatarnos a quien fue en realidad al que Jesús deja el testigo para construir su Iglesia.  Y  no es a Pedro sino a Magdalena, la única que comprendió sus palabras y legado, la única que entendió que su reino no era de este mundo y que las palabras de Jesús pertenecían más al Amor que a la guerra.  Pedro el traidor, el que niega tres veces a Jesús se convierte en el fundador de la Iglesia, y María, su esposa, quien probablemente financió el movimiento de Jesús, y quien posteriormente a su muerte sigue sus pasos predicando por el mundo, fue condenada al silencio por una sociedad que no estaba dispuesta a permitir que el poder de algo tan grande cayera en los manos de una mujer.

Y si para ello hay que cambiar la historia, se cambia.   Pero no, es momento de retomar el testigo y de seguir los pasos de quien en su momento fue llamada a fundar una nueva religión, la del Amor y la Verdad.   María la de Magdala, apostol de apóstoles.